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¿Invertir en diamantes merece la pena?

Desde ya te respondo, ¡claro que si!. Pero no cualquier diamante, debes tener en consideración varios factores como el tamaño, color, pureza y quilates.

Los diamantes, han sido desde que la humanidad tiene memoria, objeto del deseo en especial entre las mujeres. Pero cuando de inversión hablamos, los diamantes son llamativos para cualquier tipo de persona ya que, son un producto seguro hasta en tiempos de crisis, pues su valor difícilmente puede decaer.

Aquí te dejo varios consejos para invertir en diamantes y los beneficios que te puede traer a largo plazo.

En la opinión de muchos, los diamantes pueden no ser la mejor opción para invertir (si lo comparamos con invertir en acciones de la bolsa). Esto debido a que, cuando compras un diamante debes pagar un 21% de IVA, y además hay que descontar el margen de ganancia del joyero, lo que hace que el diamante pierda cierto valor al salir de la joyería, ¡tranquilo! que esto es algo que a largo plazo irás recuperando, más adelante te explico porqué.

Por lo tanto, si tu objetivo es invertir a largo plazo, ¡no dudes en adquirir uno!

Mi primer consejo

El mundo de los diamantes es vasto y complejo, por lo que para una persona que no conoce sobre el tema, lo primero y más importante es acudir con un joyero profesional.

Ya que para determinar el valor de un diamante es muy importante realizar ciertas pruebas de calidad de las que te hablaré más adelante.  Pero ya te digo, si tu futura compra de un diamante no es para destinarlo a un anillo de compromiso, lo mejor es elegir una piedra que no tenga montura, ya que disminuye considerablemente el riesgo a ser lascadas por un mal tratamiento o golpe.

Tamaño y brillo

Una de las cosas más importantes a tener en consideración es el tamaño del diamante. Un pieza entera de un quilate es mucho más valiosa que dos piezas de medio quilate, ¿por qué? porque una piedra de un quilate es más difícil de encontrar y, ten en cuenta que mínimo debe medir 6.5 milímetros.

Además, para que dicho diamante sea de buena calidad no basta con que sea grande, también debemos tomar en cuenta su pureza, es decir, el brillo. Si el diamante no cumple con la escala mínima de pureza, no tiene el mismo valor.

Para medir esto, existe una tabla de color que podemos encontrar en el Instituto Gemológico Americano (GIA) l la cual usa la industria para la clasificación de diamantes. El rango de grados de color de diamantes según la GIA va desde D (incoloro) hasta Z (amarillo claro o marrón), y por supuesto, mientras más cercano a la D, el diamante se considera de mejor calidad. 

También, se usa una escala de pureza que mide las inclusiones internas del diamante. Esto determina en gran medida la apariencia del diamante ya que en algunos casos rompen la simetría, perjudican el aspecto general del diamante y éstos no pueden eliminarse con un repulido según el Instituto Gemológico Español. Esta escala va desde la P (de picado) a la F (del inglés flawless o sin mácula), que es la calidad más alta y, muy dificil de encontrar.

Finalmente, combinando las dos escalas puedes encontrar el diamante perfecto. Los expertos recomiendan comprar una piedra de talla brilante o de forma redonda.

Las 5C

En un blog anterior te hablaba de las 4C corte, color, claridad y carat o quilates, y cómo es importante tomar estos 4 aspectos en consideración a la hora de invertir en un diamante de calidad, pero aquí quiero añadir una quinta: la confianza. No te dejes engañar por precios bajos, ofertas o personas que aseguren conocer del tema, pero que no tienen como demostrartelo.

Es muy importante que pidas una certificación de tu diamante. En la mayoría de los casos, las personas buscan anillos de diamantes para hacer la gran pregunta del compromiso antes del matrimonio, pero aquí estamos hablando de inversión, por lo que este certificado le da un valor agregado.

Un diamante certificado te indica que ha sido examinado por un equipo de gemólogos en un laboratorio, quienes elaboran un informe donde se evalúa dicho diamante. La calidad de un diamante se aprueba utilizando una visión experta y capacitada, además de ciertas herramientas utilizadas en la industria de la joyería.

Estos son algunos de los laboratorios más reconocidos y respetados en la industria, responsables de certificar un diamante:

  • Instituto Gemológico de América (GIA)
  • European Gemological Laboratory (EGL)
  • American Gem Society (AGS)
  • Instituto Gemológico Internacional (IGI)
  • HRD por Antwerp World Diamond Center
  • El Laboratorio de Gemología Certificado de Europa (CGL)

¿Cuándo comprar?

Las subidas o bajadas del costo de un diamante dependen de la cotización del dólar, por ello, no suelen perder valor, sino al contrario.

También, debemos tener en cuenta que sus cotizaciones son independientes de las leyes gubernamentales y tienen convertibilidad asegurada en cualquier momento a nivel mundial, es decir, los diamentes son considerados, al igual que el oro, como una divisa alternativa que, se acepta con el mismo valor en cualquier parte del mundo.

Por esto, puedes comprar un diamante de forma segura cualquier mes del año. Y, con esto dicho, te recomiendo tomarte tu tiempo para escoger el diamante adecuado.

Beneficios de invertir en un diamante

Como ya has visto invertir en un diamante es una muy buena opción. Un producto de lujo como éste cuenta con varios aspectos positivos tales como:

  • Precio invariable:  a través de los años, los diamantes se han caracterizado por mantener un precio estable, incluso en las crisis económicas y en las caídas de divisas.
  • No se deterioran con el tiempo: puedes despreocuparte por los costes de mantenimiento, siempre y cuando los tengas resguardados en un lugar seguro.
  • Siempre hay oferta y demanda: el éxito de un negocio se basa en la constante oferta y demanda, y por suerte los diamantes cuentan con ambos.
  • No olvides el valor sentimental: un diamante, en especial un anillo de diamante, puede ser heredado de generación en generación. Y siempre lleva consigo un significado especial, ya sea un legado familiar o romántico.
  • Mantienen su valor: existen muchos bienes que se pueden perder su valor con el tiempo, como las casas, los vehículos, los muebles y otros artículos de lujo, debido al deterioro por el pasar de los años, con los diamantes, eso no pasa.
  • Son muy útiles: un diamante puede ser montado en todo tipo de joyas y objetos, por lo que no solamente debes conformarte con tenerlos guardados.
  • Prestigio: nada representa más la elegancia y exclusividad como un diamante.
  • Inversión a largo plazo: como te comentaba antes, los diamantes van aumentando su valor con el pasar del tiempo, sin importar crisis políticas, económicas o sociales.

Si ya estás pensando en tu futuro pero, también quieres disfrutar del presente, invertir en un diamante es una excelente opción.