Publicado el

Origen del uso de los anillos

Hoy en día los anillos son parte fundamental de nuestro set de accesorios del día a día, y más si hablamos de un anillo de compromiso o boda, pero no siempre fue así.

Desde tiempos de la prehistoria, el anillo ha contado con un fuerte significado emocional. Pero no era usado como un signo que demostraba la riqueza como en otras épocas posteriores. Ellos servían para unir a las personas con las que compartían la siembra, la caza, una comunidad o la vida

¿Cómo llegaron a ser simbolo de compromiso y opulencia? Aquí te contamos el origen de los anillos y cómo han evolucionado con el paso de los años hasta ser lo que hoy son. 

Las creencias religiosas de la época eran la inspiración para los motivos, formas y colores de aquellas primitivas alianzas. En cuanto a los materiales, estos anillos se elaboraban con los diferentes pero rudimentarios materiales con los que disponían: madera, hueso, conchas y piedra tallada.

Ya hacia el 2800 a.C., los egipcios acostumbraban a colocar un anillo a modo de compromiso en ceremonias prenupciales: el círculo, por carecer de principio y fin, simboliza la eternidad desde su creación.

Además, los dioses llevaban anillo, lo que suponía que el círculo dorado era un pacto que nadie podía romper.

Significado de los anillos

Un símbolo de misterio y vida eterna, este era el significado para los egipcios desde hace cinco mil años. Incluso hace muchos años durante una excavación arqueológica se encontró un viejo papiro que decía: “El anillo, ¿acaso se puede saber dónde está su inicio y su fin?”.

En aquel entonces las clases populares llevaban un anillo de cobre con un escarabajo sagrado en él. Los escarabeos estaban hechos de diferentes materiales como la esteatita, basalto, granito, lapislázuli y amatistas sobre los que se inscribía el nombre del dueño y un hechizo mágico para atraer la suerte. 

Y con ese mismo anillo protector eran enterrados al fallecer. Como un recuerdo de la vida terrenal y la forma de mantener la conciencia de sí mismo.

Existen muchas historias mágicas rodeando a los anillos, como el de Salomón. El cual tenía en su interior grabada la frase “también esto pasará”. La leyenda dice que Salomón debía su sabiduría a este anillo, y también que esta joya podía hacer feliz a quien lo llevaba sin importar lo triste que estuviera.

Origen del anillo

En las bodas de la antigua roma, ya era costumbre que el novio diera a la novia un anillo doble como prueba de su alianza. Dicha alianza en aquellos tiempos era usada por las damas para dar a entender si estaba o no dispuesta a complacer a quienes se le insinuaban, sólo debían cambiar el anillo de dedo.

Entonces, llevar anillo era un derecho reservado a ciudadanos de clase alta y, cada material tenía un significado diferente, por ejemplo el anillo de hierro representaba prestigio aristocrático mientras que el de oro era para los sacerdotes de Júpiter y los senadores. 

Mil años antes de Cristo, en la Antigua Grecia, los anillos eran simples tiras de oro alrededor del dedo. Pero hacia el siglo IV a.C., nació la moda de agregarles piedras preciosas para hacerlas más llamativas y versátiles.

Esos anillos que generalmente también eran de oro tenian frases grabadas en su interior como, “No quieras a otro” o “Te seré fiel”.  Entre las ruinas de la ciudad de Pompeya, se encontraron anillos son diseños de dos manos entrecruzadas formando un círculo como símbolo de la unión matrimonial. 

Otros incluían una llavecita que significaba que la dueña del anillo lo era también del corazón de su enamorado y de la mitad de su fortuna. ¿Romántico no?

Usos no tan románticos

Sin embargo, los anillos no sólo sirven a propósitos románticos. Pues también se usaban como talismanes.

Clemente de Alejandría aconsejaba a los cristianos de los primeros siglos grabar en el anillo los símbolos del cristianismo: palomas, peces o anclas; los cuales eran bastante caros, y muchas personas quedaban en la ruina con tal de tener uno.

El anillo comenzó a tener usos litúrgicos tras el triunfo de la Iglesia. Con él se representaba a las cabezas de la Iglesia, y por esta razón lo llevaron sacerdotes y monjas. Lo que hoy conocemos como el anillo pastoral y del anillo del Pescador, que lleva el Papa, y que a su muerte se rompe.

El padrino

A partir del siglo V, el padrino también entra en la historia de los anillos. Normalmente, un hombre se casaba con una mujer de su clan, pero si no la había tenía que robarla en otro.

Es allí donde aparece el padrino, quien era la persona que ayudaba en el secuestro de la futura esposa. En ese contexto cultural el anillo no tenía un significado de amor y compromiso sino que recordaba los grilletes con los que el hombre se veía obligado a sujetar a la mujer para evitar que se escapara.

No es hasta el año 860 que el sumo pontífice Nicolás I decreta que la petición de mano debe ir acompañada con la colocación de un anillo como simbolo del compromiso matrimonial. Por supuesto, el anillo tenía que ser de oro y gracias e él se formaliza esta costumbre. 

Además del oro, este anillo podía adornarse con piedras preciosas o diamantes. Y era sumamente importante que la mujer lo llevara en todo momento, en especial durante la noche de bodas, en el momento de consumación del matrimonio.

Incluso habían creencias en las que se recomendaba usar una piedra cornalina roja engastada en el anillo de compromiso  para evitar que la hemorragia propia de la desfloración fuera demasiada.

¿Por qué en el dedo índice?

No en todas la culturas se acostumbraba usar el anillo de compromiso o boda en el dedo anular, por ejemplo, los judíos colocaban el anillo nupcial en el dedo índice, mientras que los indios lo colocaban en el pulgar.

La costumbre europea de colocar el anillo en el dedo anular, proviene de una creencia griega del siglo III a.C. Ellos creían que allí terminaba la vena del amor, la cual partía directamente del corazón y recorría todo el cuerpo. Aunque hoy sabemos que esto no es así, Roma heredó dicha creencia y fué adoptada por el cristianismo.

En las ceremonias cristianas primero, el novio colocaba el anillo en el extremo del dedo índice de la novia mientras decía: “En el nombre del Padre”; luego decía “En el nombre del Hijo”, y pasaba al dedo medio; cuando decía «En el nombre del Espíritu Santo» pasaba el anillo al dedo anular para colocarlo por completo.

Supersticiones

Existes muchas supersticiones alrededor del uso de los anillos. Los cuales se consideran eficaces contra los orzuelos y se recomendaban para aliviar dolores de parto si la mujer se tomaba el tiempo de depositarlo en un altar dedicado a la Virgen.

El dedo anular se convirtió también en el “dedo sanador” empleado por los médicos en Roma para mezclar los medicamentos que luego administraba al paciente, creyendo que si el medicamento era nocivo el médico podría detectarlo en su corazón.

Otra creencia era que si el hombre al colocarle el anillo a la mujer durante la ceremonia nupcial el anillo no llegaba hasta el fondo del dedo, la esposa intentaría llevar los pantalones en la relación. Soñar que se rompe o cae de nuestro dedo significa la pérdida del amante; y si se sueña que se pierde, el amor de esa pareja está en peligro. ¿Crees en estas cosas?

Sean cuales sean tus creencias, sin duda el anillo de compromiso es muy importante en una relación de pareja como símbolo de amor, compromiso y fidelidad.

Encuentra aquí los mejores anillos de compromiso para iniciar tu propia historia de amor.